¡Pobre mujer! Pensé, mirándola fijamente. Creo que leyó mi mirada.
Se conforma con “Nada” y sigue ensimismada en su sueño triste.
Se están secando los días pasando por su lado. Ella no lo nota.
Los segundos asesinan las horas, las semanas y los meses en su rostro. En la espera, ella no lo nota.
Me mira y responde su mirada -No es “Nada”, su silencio, su desprecio o su indiferencia-
¿Cómo te conformas con eso? Respondo, con mis pensamientos.
Esta vez, ella responde con palabras y me dice…
La “Nada” es todo, si para sentirlo me piensa. Eso es algo. No, eso es mucho en mis días, en mis horas, en mis segundos. Tal vez de tanto pensarme, un día me de una sonrisa amarga o una mirada triste…Ese día su silencio, su desprecio o su indiferencia serán “Nada”, si él vuelve a mirarme.
Pao
1 de agosto de 2008
carloto2000
Pao; siempre es mejor volver atrás , que perderse en el camino. las sonrisas tristes y las miradas amargas, hay que dejarlas en el almanaque del olvido...
Un beso cariñoso y un abrazo para ti...
Leo...